Acicalando la casa

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Para recibir con honores el verano hemos decido poner La Casa Grande de punta en blanco. Sin Hume, es decir, Daniel Moreno y su equipo, Pablo y Manuel, se han lanzado a “hacer deporte” como les jaleaban algunos atónitos viandantes, colgándose por los muros de la casa de la calle Maldonado para restaurar y pintar la fachada. Han reparado las cornisas superiores. Luego le dieron un buen “chorreo” a toda presión a los muros y al portal de piedra. Vino a continuación una imprimación y sobre ella dos manos de una pintura elastómera -casi atómica -, limpieza y pintado de cierros (balcones en la provincia de Cádiz), rejas y verjas. Ahora se puede leer claramente en el dintel que la fecha del escudo frontal de la casa es de 1710. Tras ello dieron una capa de hidrófugo para proteger esta hermosa piedra dorada. 
 Ha sido un placer trabajar de nuevo con Sin Hume, o sea Daniel Moreno Barroso, un hombre joven de Arcos que empezó haciendo trabajos verticales ( para La Casa Grande, sin ir más lejos, el primero fue ya hace 11 años y sigue). Hace cuatro años pintaron la fachada que da a la peña y anteriormente habían impermeabilizado y restaurado el aljibe.  Ahora construye piscinas especiales en Estados Unidos ( Nueva York, California, Minneapolis, etc..) Chipre, Méjico y…. Arcos. Para no desentonar Beatriz y Laura pintaron después las farolas. Negro y bronce sobre blanco.
*Acicalar , según el María Moliner: Bruñir una cosa, especialmente las armas blancas. Dar a una pared el último pulimento.
A la derecha se puede ver que el muro no estaba precisamente muy a tono

Pablo en las alturas
Pablo en la cornisa
Daniel, a la izquierda se suma a la tarea del hidrófugo
Manuel pintando los cierros y Daniel con el hidrófugo
Beatriz con la farola
El escudo de los Nuñez de Prado y de los Manglano, en el mantel, o sea en la parte inferior. Francisco Xavier Nuñez de Prado y López Maldonado casó en 1710 con María Guadalupe Manglano y Ortiz de Zuñiga, por lo que en escudo se unen las armas de los Nuñez de Prado y de los Manglano.
¡Cómo reluce recién pulida! ¡A ver si las palomas la dejan en paz!