la luz y el instante

“Olvida el día que te abandona.
No te inquiete el de mañana que aún no ha venido.
Desdeña lo que ha sido y lo que habrá de ser.
Vive tu instante y no arrojes al viento tu vida.”

Omar Jayyam

Animales, dioses y acuerelas: la grulla sobre la tortuga, símbolos chinos de buena fortuna, el estilizado Ganesh hindú, el protector, el clavo/cisne para atar el camello (algo imprescindible en estos tiempos), la cabra africana ( para no olvidar “la rauxa”que tira al querido monte), Minakshi la diosa hindú, con los ojos en forma de pez, Shiva, su esposo, el ciclo de la vida, símbolo del ritmo perpetuo de la destrucción y de la regeneración, el guerrero dogón antiguo y pequeñito, el gatopintor argentino, el barquito que cruza los mares desde el barrio de Palermo; las semillas de Ramón Herreros, el vestidito de pasta de papel, un guiño argentino a las lindas futilidades de la vida y, por último, Entrada de la mezquita de Urfa, una acuarela de Richard Hoare, todos ellos sonríen impasibles ante los últimos rayos del día desde el salón en La Casa Grande .

La luz que declina y sus reflejos son buenas imágenes para despedir este año.
Pocas horas después el cielo y esta tierra se iluminaban con una gloriosa luna llena.

¡Feliz año!, ¡abramos ventanas en los lados opuestos de la casa para que salga todo lo desechable y entre todo lo bueno!

Elena Posa