Las hadas del bosque

Con mi amiga Marga solemos ir a cada semana a caminar un poco a la aventura, a ver lo que la Sierra de Grazalema (que está a menos de media hora de La Casa Grande)  nos ofrece, a disfrutar de los senderos, las sensaciones y los horizontes que encontremos. Solemos regresar con el espíritu, el olfato, la piel y la retina rebosando de tesoros. En varios paseos por la Sierra del Pinar, en esta bendita primavera, nos hemos encontrado con unos seres muy pequeños y delicados. Marga las ha bautizado como las hadas del bosque. Nuestras hadas se mimetizan con otros seres, también pequeños y frágiles. Unas tienen raíces, aunque quizás quisieran volar y los otros vuelan pero quizás quisieran echar raíces – y son más esquivos a la cámara-. Ahí van algunas fotos para presentaros a nuestras traviesas amigas. (No soy ninguna experta en botánica pero creo que he encontrado el nombre en latín de alguna de estas orquídeas).
ophrys lutea
serapias vormacea ?
ophrys…





estas fueron las hadas más juguetonas que encontramos y con ellas nos despedimos