Regando y encalando

DSC04714
Beatriz y Laura regando

Una de las tareas que parecen invisibles, aparte de barrer y limpiar  la calle es el cuidado de la fachada. Regar las macetas con begonias y los pitosporos, pintar verjas y encalar. Beatriz, Laura y Alicia se esmeran en ambas tareas. En Arcos las paredes de las casas lucen muy blancas y se encalan o pintan varias veces al año y también hay mucho mimo para las plantas. Forman parte de la tradición. Muchos patios son realmente preciosos con la profusión de macetas con flores u hojas verdes (esperamos que el nuestro no quede en mal lugar). Son espacios interiores que las mujeres cuidan con cariño. Sin embargo no hay costumbre de poner flores o plantas en la calle, aunque algunos lo hagamos. Ayer  tocaba encalar y hoy, como varias veces a la semana, regar las plantas de la calle. Aunque, cuando las macetas colgantes se ponen hermosas, viene algún gracioso y desaprensivo -amante de las plantas…ajenas- y nos roba alguna. Lo mismo ocurre con los pobres pitosporos amputados frecuentemente porque alguien se lleva un “esqueje” pensando que lo podrá transplantar como si de un geranio se tratara. Pero eso es otra historia que forma también parte de la tradición.

la fachada recién encalada. Blanco sobre blanco.

también se encalaron los barranquillos de los escalones